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Reunión jurídica en el despacho de FBI Abogados en Fuenlabrada con un emprendedor
MERCANTIL · EMPRESAS Y EMPRENDEDORES

Abogado para empresas y emprendedores en Fuenlabrada: por qué elegir FBI Abogados

Sergio Gayoso
Publicado el
empresas · contratos · socios · impagos

Emprender implica tomar decisiones jurídicas mucho antes de que aparezca un juicio.

Elegir la forma de operar, firmar un contrato, incorporar a un socio, contratar trabajadores, reclamar una factura, responder a Hacienda o afrontar una falta de liquidez son decisiones empresariales con consecuencias legales directas.

Por eso, encontrar al mejor abogado en Fuenlabrada para una empresa no consiste en buscar a quien prometa resolver cualquier problema. Consiste en elegir un despacho que comprenda el negocio, analice la documentación y sea capaz de advertir tanto las oportunidades como los riesgos.

En FBI Abogados trabajamos con emprendedores, autónomos y pequeñas y medianas empresas que necesitan algo más que una respuesta jurídica genérica: necesitan saber qué decisión tomar, qué prueba conservar y qué consecuencias puede tener cada alternativa.

Un abogado de empresa no debe limitarse a explicar la ley

Cuando una empresa consulta a un abogado, normalmente no busca una clase teórica. Busca respuesta a preguntas concretas:

  • ¿Debo firmar este contrato?
  • ¿Puedo reclamar esta factura?
  • ¿Qué ocurre si un cliente incumple?
  • ¿Cómo salir de una sociedad bloqueada?
  • ¿Responde personalmente el administrador?
  • ¿Puedo despedir a un trabajador?
  • ¿Cómo debo contestar a una inspección?
  • ¿Qué hago si la empresa no puede atender todos sus pagos?
  • ¿Conviene negociar o demandar?
  • ¿Qué documentación necesito antes de actuar?

La función del abogado consiste en transformar el problema en una estrategia comprensible y ejecutable.

Eso exige conocer la norma, pero también entender:

  • qué pretende conseguir la empresa;
  • qué documentación existe;
  • qué puede demostrar cada parte;
  • cuánto puede costar el conflicto;
  • qué impacto tendrá sobre la actividad;
  • cuándo conviene negociar;
  • cuándo es necesario acudir a los tribunales.

Por qué elegir FBI Abogados si eres emprendedor o empresa

1. Analizamos el problema desde la perspectiva del negocio

Una solución jurídicamente posible no siempre es una buena decisión empresarial.

Demandar puede ser necesario, pero también puede consumir tiempo, recursos y relaciones comerciales. Negociar puede ser útil, pero únicamente si existe una posición jurídica suficientemente sólida. Firmar un acuerdo puede cerrar un conflicto o crear uno nuevo si sus cláusulas no están correctamente definidas.

Nuestro trabajo parte de una pregunta esencial: ¿qué resultado necesita realmente la empresa?

A partir de ahí analizamos la viabilidad jurídica, la prueba disponible, el coste y las consecuencias prácticas de cada opción.

2. Intervenimos tanto antes como después del conflicto

Muchos problemas empresariales pueden prevenirse. La revisión de un contrato, un pacto de socios o una comunicación laboral puede evitar que una redacción ambigua termine convirtiéndose en un procedimiento judicial.

El despacho interviene en dos planos:

Prevención:

  • revisión y redacción de contratos;
  • pactos de socios;
  • condiciones comerciales;
  • garantías;
  • requerimientos;
  • comunicaciones con trabajadores;
  • revisión de decisiones societarias;
  • prevención de responsabilidad del administrador.

Conflicto y litigación:

  • reclamaciones de cantidad;
  • incumplimientos contractuales;
  • conflictos entre socios;
  • responsabilidad de administradores;
  • impugnación de acuerdos;
  • procedimientos laborales;
  • recursos tributarios;
  • insolvencia;
  • defensa judicial.

Esta combinación permite redactar los documentos pensando también en cómo podrían interpretarse y probarse si el conflicto termina ante un juzgado.

3. La dirección jurídica no se delega sin control

En asuntos empresariales, la persona que dirige el negocio necesita saber quién está tomando las decisiones jurídicas.

La dirección letrada del despacho corresponde a Sergio Gayoso Merino, abogado colegiado del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid con número 75.093.

La intervención se organiza para que los asuntos relevantes cuenten con supervisión jurídica directa, especialmente cuando existen:

  • riesgos patrimoniales;
  • plazos procesales;
  • conflictos societarios;
  • responsabilidad personal;
  • actuaciones administrativas;
  • cantidades relevantes;
  • decisiones que puedan afectar a la continuidad del negocio.

No se trata únicamente de tramitar documentos, sino de definir una posición y sostenerla de forma coherente.

4. No ofrecemos respuestas automáticas

Dos contratos aparentemente iguales pueden tener efectos distintos. Dos impagos pueden requerir estrategias diferentes. Dos conflictos entre socios pueden depender de un correo, un acta, una transferencia o una cláusula concreta de los estatutos.

Por eso, antes de recomendar una actuación revisamos la documentación relevante y distinguimos entre:

  • hechos acreditados;
  • afirmaciones pendientes de prueba;
  • obligaciones contractuales;
  • incumplimientos;
  • riesgos procesales;
  • posibles objeciones de la otra parte.

Cuando la documentación no permite sostener una conclusión firme, lo indicamos.

5. Explicamos también los puntos débiles

Un asesoramiento útil no consiste en decir al cliente únicamente lo que quiere escuchar.

Una empresa debe conocer:

  • qué argumentos tiene a favor;
  • qué puede oponer la contraparte;
  • qué documentos faltan;
  • qué conductas pueden perjudicarla;
  • qué coste puede tener una derrota;
  • qué alternativas existen.

Advertir de una debilidad a tiempo permite corregirla, negociar desde una posición realista o evitar un procedimiento sin fundamento suficiente. La transparencia sobre los riesgos forma parte del servicio jurídico.

6. Entendemos los problemas habituales de una pyme

Las pequeñas empresas no tienen los mismos recursos que una gran compañía. Un impago relevante, un conflicto con un socio, una sanción administrativa o una reclamación laboral pueden afectar directamente a la tesorería y al funcionamiento diario.

Por ello, el asesoramiento debe ser proporcionado y orientado a prioridades. No todos los problemas requieren una estructura jurídica compleja. Tampoco todos pueden resolverse mediante una comunicación sencilla.

Nuestro criterio es aplicar la solución jurídicamente adecuada sin añadir complejidad innecesaria.

Áreas en las que asesoramos a empresas y emprendedores

Contratos mercantiles

Un contrato debe establecer con claridad:

  • qué debe hacer cada parte;
  • cuándo debe cumplir;
  • cómo se calcula el precio;
  • qué ocurre si existe retraso;
  • qué garantías se ofrecen;
  • cómo puede terminarse la relación;
  • qué consecuencias tiene el incumplimiento.

Intervenimos en la redacción, revisión y negociación de contratos con clientes, proveedores, distribuidores, colaboradores y socios comerciales. También analizamos contratos ya incumplidos para determinar qué puede exigirse y qué prueba será necesaria.

Reclamación de facturas e impagos

Una factura impagada no siempre puede reclamarse únicamente aportando la propia factura. Puede ser necesario acreditar:

  • el encargo;
  • la entrega del producto;
  • la prestación del servicio;
  • la aceptación;
  • las comunicaciones;
  • el vencimiento;
  • la cantidad pendiente.

Antes de iniciar una reclamación estudiamos la documentación y valoramos si conviene realizar un requerimiento, negociar, acudir a un procedimiento monitorio o presentar una demanda.

Conflictos entre socios

Los desacuerdos societarios pueden paralizar una empresa. Entre los conflictos más habituales se encuentran:

  • socios que dejan de colaborar;
  • bloqueo en la adopción de acuerdos;
  • uso de fondos sociales;
  • falta de información;
  • remuneraciones discutidas;
  • competencia con la sociedad;
  • salida de un socio;
  • valoración de participaciones;
  • incumplimiento de pactos;
  • responsabilidad de administradores.

La estrategia debe tener en cuenta los estatutos, los acuerdos sociales, la documentación contable y la conducta de las partes.

Responsabilidad de administradores

La responsabilidad limitada de la sociedad no elimina todos los riesgos del administrador. Pueden existir responsabilidades derivadas de:

  • incumplimiento de deberes societarios;
  • deudas posteriores a una causa de disolución;
  • actuaciones tributarias;
  • incumplimientos laborales;
  • garantías personales;
  • agravación de una situación de insolvencia;
  • operaciones perjudiciales para la sociedad.

Un análisis temprano permite separar las deudas sociales de la posible exposición personal del administrador.

Derecho laboral para empresas

Las decisiones laborales deben prepararse antes de comunicarse. Asesoramos en cuestiones como:

  • contratación;
  • sanciones;
  • despidos;
  • reclamaciones salariales;
  • modificaciones de condiciones;
  • jornada;
  • movilidad;
  • excedencias;
  • derechos fundamentales;
  • conflictos internos;
  • actuaciones de la Inspección de Trabajo.

Una carta mal redactada o una decisión sin prueba suficiente pueden limitar posteriormente la defensa de la empresa.

Procedimientos tributarios

Cuando Hacienda inicia una comprobación, una inspección, una sanción o una derivación de responsabilidad, el expediente debe analizarse desde el principio. La defensa puede depender de:

  • la motivación del acto;
  • la documentación aportada;
  • los requerimientos recibidos;
  • los plazos;
  • la carga de la prueba;
  • la correcta identificación del obligado;
  • los defectos del procedimiento.

El despacho interviene en alegaciones, recursos y reclamaciones económico-administrativas.

Empresas con dificultades económicas

Cuando una empresa empieza a retrasar pagos, acumular deuda o depender de financiación para cubrir gastos ordinarios, conviene realizar un diagnóstico antes de que la situación se agrave. Analizamos:

  • viabilidad de la actividad;
  • tesorería;
  • deuda acumulada;
  • embargos;
  • garantías personales;
  • riesgos del administrador;
  • continuidad;
  • transmisión del negocio;
  • cierre ordenado;
  • soluciones concursales.

La finalidad es determinar qué alternativas siguen disponibles y qué decisiones deben evitarse.

No somos una gestoría

Una asesoría contable, fiscal o laboral cumple una función esencial en la gestión ordinaria de la empresa.

El abogado interviene cuando es necesario:

  • interpretar un contrato;
  • valorar una responsabilidad;
  • preparar una decisión empresarial;
  • responder a una reclamación;
  • formular alegaciones;
  • negociar un conflicto;
  • defender a la empresa ante un juzgado o una Administración.

Ambas funciones pueden complementarse, pero no son equivalentes.

FBI Abogados no pretende sustituir la gestión contable o administrativa cotidiana. Nuestra función es asumir el análisis jurídico, la estrategia y la defensa cuando una decisión puede generar consecuencias relevantes.

Cómo trabajamos

  1. Delimitación del problema. Identificamos qué ha ocurrido, qué pretende la empresa, qué plazo existe, quiénes son las partes implicadas y qué consecuencias inmediatas pueden producirse.
  2. Revisión documental. Solicitamos la documentación necesaria para no construir la estrategia sobre una versión incompleta de los hechos.
  3. Diagnóstico. Explicamos la posición jurídica, los puntos fuertes, los riesgos, la prueba necesaria, las alternativas y la actuación recomendada.
  4. Propuesta de trabajo. El alcance del encargo y los honorarios se concretan antes de iniciar la actuación.
  5. Ejecución y seguimiento. El cliente conoce los pasos relevantes y las decisiones que deben adoptarse durante la negociación o el procedimiento.

Cuándo debería consultar una empresa

Conviene buscar asesoramiento jurídico cuando:

  • se va a firmar un contrato relevante;
  • existe un impago;
  • ha surgido un conflicto entre socios;
  • se plantea despedir o sancionar a un trabajador;
  • se ha recibido una demanda;
  • ha llegado un requerimiento de Hacienda;
  • existe una inspección;
  • el administrador teme una posible responsabilidad;
  • la empresa no puede atender regularmente sus pagos;
  • una negociación puede afectar al patrimonio o a la continuidad del negocio.

Esperar no siempre mejora la posición. En muchos asuntos, el tiempo afecta a la prueba, a los plazos y a las alternativas disponibles.

Preguntas frecuentes

¿FBI Abogados asesora únicamente a empresas grandes?

No. Trabajamos con autónomos, emprendedores, sociedades y pymes que necesitan asesoramiento jurídico o defensa en asuntos concretos.

¿Puedo consultar antes de que exista un conflicto?

Sí. La revisión preventiva suele ser especialmente útil en contratos, decisiones societarias, cuestiones laborales y operaciones con riesgo.

¿Necesito tener toda la documentación preparada?

No es imprescindible para realizar un primer contacto, pero será necesaria para emitir un diagnóstico fiable.

¿El despacho lleva asuntos judiciales?

Sí. El asesoramiento preventivo se complementa con la defensa en procedimientos civiles, mercantiles, laborales, tributarios y concursales.

¿Puede garantizarse el resultado?

No. Ningún abogado controla la decisión de un tribunal, de la Administración o de la contraparte. El despacho sí puede comprometerse a estudiar la documentación, advertir los riesgos y desarrollar la actuación profesional conforme a la estrategia acordada.

Un despacho jurídico para empresas en Fuenlabrada

FBI Abogados es el nombre comercial de ARTESANOS DEL LITIGIO, S.L.P., sociedad profesional dedicada al ejercicio de la abogacía.

Atendemos desde nuestro despacho situado en:

Avda. Francisco Javier Sauquillo, 33, local — 28944 Fuenlabrada, Madrid

Para plantear un asunto empresarial o solicitar la revisión de documentación puede utilizarse el formulario de contacto o dirigirse al despacho:

Antes de recomendar una actuación, revisaremos la naturaleza del problema, la documentación disponible y la posible intervención del despacho.